Harina de avena: derivado integral con fibra soluble que ayuda al control del colesterol, aporta energía sostenida y es suave para el sistema digestivo.
Usala para hacer pancakes, muffins, galletitas o budines.
Mezclala con otras harinas sin gluten para panes o bases.
También podés incorporarla en batidos para espesar y aportar nutrientes.
Transformá tus recetas cotidianas en opciones más saludables!
